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43 CONSEJOS DE LAS MUJERES PARA LOS HOMBRES (Página
5)
Sexo Anal
1. ¡No, es no! Por cuestiones morales, religiosas y/o higiénicas
muchas personas no aprueban el sexo anal. Si tu pareja no está
de acuerdo, respeta su opinión. Y no trates de penetrarla
analmente si es que ella te ha expresado anteriormente su negación,
excusándote en un "no fue mi intención hacerlo".
2. Si tu pareja está de acuerdo con el sexo anal, hay tres
reglas importantes a seguir. La primera: debes utilizar abundante
lubricante a base de agua. En lo que se refiere al sexo anal, nunca
está de más un poco más de lubricante. El recto
es un músculo que no está diseñado para ser
penetrado, a diferencia de la vagina, éste no posee lubricación
propia. Sin lubricante o con poco lubricante la penetración
será extremadamente dolorosa. La segunda, es que siempre
debes utilizar condón. El recto
está lleno de microorganismos que pueden causar severas infecciones
a tu pene y a tu sistema urinario. Además, a través
del sexo anal uno está más en riesgo de contraer el
VIH debido a las micro-heridas que se producen. Tercero: mucha paciencia
y comunicación. El sexo anal, si se hace de forma apresurada,
puede ser muy doloroso e inclusive causarle desgarros musculares
a tu pareja, y en algunos casos lesiones a tu pene. Es recomendable
iniciar el sexo anal introduciendo primero un dedo, de esa manera
el recto
se va acostumbrando a la penetración. Luego, lentamente introduce
el pene, siempre preguntándole a tu pareja si siente dolor
y si puedes continuar.
El sexo anal no es para todas. Algunas mujeres, experimentan mucho
dolor, mientras que otras, sienten un leve dolor al principio, pero
después sienten placer.
3. No pienses que el sexo anal se puede lograr en un día.
Por lo general toma varias sesiones hasta que ambos aprenden a hacerlo
sin causar dolor. Paciencia.
4. Nunca, pero nunca después de haber penetrado el ano,
penetres la vagina. Esto podría causarle una severa infección
vaginal a tu pareja. Después de haber penetrado el ano,
si deseas continuar con las relación sexual, lávate
con agua y jabón el pene y la base de éste. Recién
después de eso, puedes penetrar nuevamente la vagina.
5. El sexo anal puede ser placentero y a veces ayuda a que simultáneamente,
estimules manualmente el clítoris.
Asegúrate de que tu mano esté limpia, y no haya entrado
en contacto con tu pene después de haber penetrado el ano.
6. A veces el pene es demasiado ancho, y por más que uno
trate, el sexo anal siempre será doloroso. En estos casos,
se puede sustituir la penetración del pene por la penetración
con un juguete sexual. Asegúrate de que sea un juguete especialmente
diseñado para el sexo anal. Estos por lo general son más
pequeños que los juguetes utilizados para la estimulación
vaginal, y poseen una base ancha, que evitará que el objeto
se introduzca por completo dentro del recto.
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