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EL VAGINISMO (Página 2)
Síntomas
El primer síntoma es la estrechez vaginal, dificultad o inhabilidad
para permitir la penetración para el coito.
Signos y exámenes
Los especialistas en ginecología y los sexólogos son
los más indicados para intentar poner fin al problema, ya
que pueden actuar tanto en el aspecto psicológico como en
el físico. Para confirmar la presencia de vaginismo es necesario
un examen ginecológico. El doctor deberá notar si
se presenta una contracción involuntaria de los músculos
de la vagina mediante la introducción del dedo. Si una mujer
no puede utilizar tampones, esto puede ser un indicador de la presencia
de vaginismo. Solucionar el problema no sólo ayuda a la mujer
que lo padece, sino que también ayuda a prevenir disfunciones
en la pareja, ya que se han descrito casos de impotencia masculina
que tienen origen en la imposibilidad de efectuar el coito (si el
hombre no comprende la verdadera naturaleza del vaginismo, es posible
que incurra en pérdidas de autoestima).
Causas, incidencias y factores de riesgo
- La falta de formación en cuestiones relacionadas con
la sexualidad.
- Fuertes inhibiciones respecto del sexo originadas en creencias
religiosas ortodoxas extremadamente conservadoras.
- Secundariamente, puede estar relacionado a experiencias traumáticas
en relaciones sexuales anteriores.
- La falta de comunicación con la pareja.
- Agresiones sexuales (acoso o violación).
- Miedo al embarazo.
- Temor a contraer enfermedades de transmisión sexual.
- Con menos frecuencia el vaginismo puede ser una reacción
a una disfunción sexual en el hombre o a una orientación
fundamentalmente homosexual por parte de la mujer.
Las mujeres que sufren esta disfunción no sólo la
padecen en sus relaciones sexuales, sino también en las exploraciones
ginecológicas. Al carecer de control sobre la capacidad de
contracción de los músculos situados alrededor de
la vagina, cuando son atendidas por un especialista suelen manifestar
todos los síntomas que caracterizan a este problema, como
la reacción instintiva de cerrar las piernas para evitar
cualquier tipo de examen.
Los especialistas diferencian la fobia del vaginismo: la fobia es
consciente, mientras que el vaginismo no lo es. Sin embargo, en
muchas ocasiones se presentan conjuntamente. Las mujeres que presentan
vaginismo en distintos grados normalmente tienen fobias en cuanto
al sexo y la penetración, ya que para ellas el coito normalmente
es muy doloroso. Sin embargo esto no necesariamente quiere decir
que sean frígidas. Muchas mujeres responden positivamente
al estímulo y tienen orgasmos gracias a la estimulación
clitorial. Muchas mujeres con vaginismo buscan el contacto y juego
sexual, evitando la penetración.
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