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EL VAGINISMO (Página 3)
El aspecto psicológico
Los profesionales en psicología están capacitados
para ofrecer información suficiente a la persona afectada
para que sea capaz de desmitificar la relación sexual o superar
cualquier temor que pueda tener. Es importante que la mujer sepa
cuál es la sensación que va a experimentar cuando
se sienta preparada para afrontar el problema -por sí misma
o con la ayuda del ginecólogo- a fin de que su reacción
sea conocida de antemano y, por lo tanto, menos traumática.
De esa forma se consigue que persista en los estímulos.
También es fundamental hacer un análisis profundo
del comportamiento de la mujer y del momento por el que atraviesa
para actuar sobre los factores que ocasionan el problema. Es así
como se ponen de manifiesto posibles mitos sobre el sexo, carencias
de información o experiencias traumáticas que pueden
ser tratadas para poner fin al vaginismo.
El aspecto físico
Existen algunos ejercicios que permiten a la mujer recuperar el
control de los músculos perivaginales. El objetivo de estos
movimientos, que precisan de la ayuda del ginecólogo, es
saber manejarlos para que la paciente sea capaz de asumir contracciones
voluntarias que superen a las involuntarias. Lo más aconsejable
es aprender a contraer y relajar la zona repetidamente (a esta actividad
se la llama ejercicios de Kegel) e intentar controlar la orina (interrumpiéndola
en algunos momentos).
Prevención
Una forma de prevenir el vaginismo es criar a los hijos en un ambiente
con actitudes saludables hacia el sexo. Si el coito es doloroso
para una mujer, ella deberá buscar evaluación médica.
Cuando el dolor llega a ser considerado parte de la relación
sexual, aumenta el riesgo de condicionar una respuesta al vaginismo.
El tratamiento
El tratamiento indicado para el vaginismo es un programa terapéutico
que incluye ejercicios de dilatación vaginal utilizando dilatores
plásticos. Es importante que dicho uso sea realizado sistemática
y progresivamente bajo la dirección de un terapeuta sexual.
La pareja debe formar parte del tratamiento, que debe incluir cada
vez más contacto íntimo y culminar en el coito. Además
debe haber educación en cuanto a sexo contraproducente y
mala información, que está presente en el 90% de los
casos. Dicha educación deberá incluir información
acerca de anatomía sexual, fisiología, el ciclo de
respuesta sexual y los mitos comunes acerca del sexo. En los casos
en que haya un fuerte componente de evitamiento sexual fóbico
puede ser útil el uso de relajación hipnótica
y auto hipnótica.
Las tasas de éxito de los tratamientos de 10 a 15 sesiones
ambulatorias, realizados por especialistas en terapia sexual están
generalmente entre 95 y 98%.
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